Los avances tecnológicos han ayudado a lo largo de la historia en el desarrollo médico, a través de la aplicación de nuevos tratamientos, pruebas diagnósticas y procesos. Por este motivo uno de los elementos que más evolución han tenido en los últimos años ha sido la telemedicina. Ésta consiste en el empleo de la comunicación interactiva en tiempo real con el paciente, médico o cualquier otro profesional sanitario a distancia, lo que reduce las barreras físicas y favorece, a su vez, el acceso a la innovación médica.

Pese a que se trata de un concepto cada vez más empleado, muchos pacientes aún desconocen todas las oportunidades que puede ofrecer. Por ello, Sanitas ha destacado las diez ventajas más destacables de la telemedicina:

  • Videoconsulta. Es una de sus principales ventajas que la digitalización ha ofrecido a la gestión de la salud, la posibilidad de contactar con tu médico sin necesidad de desplazamientos. La aseguradora lleva ofreciendo este servicio desde 2016, y durante los últimos meses, esta herramienta se ha mostrado como fundamental. Así, entre marzo y junio de 2020 se registraron más de 230.000 videoconsultas, mientras que en todo el año anterior se realizaron 42.000. Entre las especialidades más demandadas se encuentran dermatología, pediatría, psicología y ginecología.
  • Participación del paciente. La medicina tradicional ha situado al paciente como un sujeto más pasivo que recibe la prescripción médica, pero sin más responsabilidad que la de adherirse al tratamiento asignado. Sin embargo, la telemedicina ha conseguido que el paciente se involucre mucho más en todo el proceso, puesto que tiene la capacidad de obtener más información, más seguimiento de su situación y, por tanto, le convierte en sujeto activo y responsable de su propia salud.
  • Uso de wearables. Esta participación del paciente también ha sido potenciada por el empleo, cada vez mayor, de dispositivos que monitorizan algunos parámetros de su salud como las pulsaciones o el sueño. Estos datos, almacenados en la nube, ayudan también a los médicos en la búsqueda de medidas preventivas ante algunas enfermedades o durante tratamientos ya puestos en marcha.
  • Asesoramiento. La prevención es un concepto nuclear en la medicina actual. Se trata de un cambio de paradigma que ha implicado una atención más centrada en evitar la enfermedad. Para esto, el interiorizar hábitos de vida saludables es un paso fundamental, algo que es más fácil de conseguir y de mantener de la mano de profesionales como nutricionistas o entrenadores personales, que nos ayuden a conseguir nuestros objetivos personales. En este sentido, Sanitas cuenta con los programas digitales de su ‘Servicio de Promoción de la Salud’ que han ofrecido videoconsulta con profesionales además de apoyo audiovisual y la elaboración de guías de nutrición o de entrenamiento personalizadas. Todo disponible en la app de la compañía para contar con el consejo experto en cualquier momento y en cualquier lugar, incluso durante las vacaciones.
  • Historial médico, siempre disponible. Otra de las ventajas de la telemedicina ha sido el disponer de todo el historial de pruebas diagnósticas en tu móvil, desde el resultado de la última analítica hasta una radiografía de hace años. De este modo, si necesitas tener acceso a tu información médica lejos de tu casa y durante las vacaciones, en el caso de los médicos de Sanitas, podrán contar con esos informes que pueden ayudar a la hora de realizar un diagnóstico. Otra ventaja ha sido la posibilidad de realizar cualquier autorización o reembolso también desde el teléfono, sin necesidad de esperar a la vuelta de las vacaciones para continuar con la gestión de la salud de las personas.
  • Analítica a domicilio. La gestión documental informatizada ha conseguido también la puesta en marcha de un proceso de atención a domicilio que está totalmente controlado, así, no solo se puede atender a algunos pacientes que tienen hospitalización en su propio hogar, sino que se pueden incluso realizar algunas pruebas como analíticas.
  • Mejores resultados en las pruebas diagnósticas. La telemedicina y, en especial el 5G, están ayudando a que la calidad de algunas pruebas se vea aumentada, por ejemplo, a través del uso de modelos 3D o la combinación de imágenes en alta calidad. A través de este sistema se pueden observar con mayor detalle algunas áreas que con las pruebas tradicionales son más complejas o de difícil acceso, lo que ayuda en el diagnóstico y tratamiento.
  • Máxima personalización. Este almacenamiento de datos, pruebas e información concreta de cada paciente ha permitido, a su vez, que los especialistas sean capaces de adaptar los tratamientos a cada caso, lo que consigue que estos sean más apropiados y las tasas de éxito mayores.
  • Tutorización quirúrgica. Cada vez es más habitual la realización de operaciones a distancia en las que el cirujano principal se encuentra a kilómetros de distancia y, gracias a la alta calidad de la imagen y la conexión, guía a los médicos que se encuentran en el quirófano. Esta práctica permitirá que expertos de todo el mundo puedan ayudar en operaciones de alta gravedad e innovación, ampliando este servicio a la mayor cantidad de pacientes posible.
  • Mayor eficiencia y sostenibilidad. En última instancia ha quedado demostrado que uno de los principales beneficios del empleo de las videoconsultas ha sido, precisamente, la reducción de los desplazamientos a los centros sanitarios. En este sentido limita la contaminación provocada en dichos traslados y mejora la gestión del tiempo tanto de los pacientes como de los propios médicos. 

En definitiva, la telemedicina ha adquirido cada vez un mayor protagonismo. No se trata de un proyecto de futuro, sino que es ya una práctica consolidada que ayudará en la protección de la salud a todos los niveles.